Hasta donde llegan algunos hermanos que para ellos la religión es puro negocio, este hermano con muy mala actuación finge que llora para ver si conmueve a la gente para que le den dinero. Dios no espera de nosotros dinero, sino que nos abandonemos en él.
La avaricia de algunos pastores sobrepasa su amor por Dios, todo un show por dinero, y cero gracia de Dios. Lo peor del asunto es que asaltan a la gente y le quitan su billete mas grande de la billetera con la Biblia en mano, no con pistolas.