UN SOLO DIOS

Por: José Manuel Raccamarich
Muchos hermanos Católicos hemos tenido la experiencia de conocer hermanos protestantes o incluso de nuestra misma fe con dudas sobre lo que creemos y a veces con prejuicios a la doctrina de la fe Católica, es por ello que en este tema se dará a conocer el por qué la Iglesia Católica cree en el misterio de la Santísima Trinidad.
TRES PERSONAS, UN SOLO DIOS
Vemos comúnmente como muchos hermanos Católicos y hermanos separados a veces no aceptan el misterio de la Santísima Trinidad y en muchos casos hasta llegan a dudar de la propia Iglesia por el Dogma de la Santísima Trinidad, sin duda es uno de los temas más controversiales entre hermanos Protestantes con hermanos Católicos pero ¿Por qué es tan controversial el misterio de la Santísima Trinidad?
Veamos primero que significa la palabra TRINIDAD:
"La Trinidad es la unión de tres personas [el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo] en una Deidad, de tal manera que los tres son un sólo Dios en cuanto a substancia, pero tres personas en cuanto a individualidad".
Aquí claramente se nos da el concepto exacto, “Tres personas en cuanto a individualidad que en substancia son Dios”
Pero la pregunta de muchos ¿Cómo tres personas distintas pueden ser Dios? ¿Acaso la biblia no dice de que hay un solo dios? (1 Tim. 2:5). La Biblia dice que hay un solo Dios pero en ningún momento se habla de que son tres Dioses, lo que se habla y se explica es que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es la Unidad de Dios, no hay contradicción con la Trinidad en la Biblia. Dios es uno en el sentido compuesto. Es como en Gen 11:6 leemos, "He aquí el pueblo es uno". El pueblo fue como uno, pero en realidad fue una unidad compuesta de miles de personas.
La palabra "Trinidad" no aparece en la Biblia pero si aparece el concepto (Mt.28, 19)
La palabra fue por primera vez utilizada hasta el siglo segundo por Tertuliano, un cristiano de Roma, que atendiendo a la necesidad de conceptualizar esta realidad bíblica decidió llamarla Trinidad.
Es necesario decir que aunque la palabra Trinidad no esté en la Biblia no quiere decir que no sea cierta o llegue a ser una ideología errónea puesto que podemos observar que en la misma palabra de Dios la palabra “biblia” no se encuentra en la Biblia misma, pero de todas formas la usamos para describirla. De igual forma, las palabras “omnisciencia”, que significa “todo conocimiento”, “omnipotencia”, que significa “con todo poder” y “omnipresencia”, que significa “presente en todos los lugares al mismo tiempo”, son palabras que tampoco se encuentran en la Biblia, y sin embargo, las usamos para describir los atributos de Dios. Nosotros no tenemos que ver una palabra específica en la Biblia para que el concepto que ésta describa sea verdadero.
Muchos hermanos protestantes afirman que Jesús nunca dijo nada sobre la santísima Trinidad y nuestros hermanos separados los Testigos de Jehová dicen lo siguiente “¿Dijo Jesús alguna vez que él es Dios?”.
Dejemos que el mismo Jesús sea quien nos hable a través de la Biblia.
Jn 16. 28… Salí de la presencia del Padre para venir a este mundo, y ahora dejo el mundo para volver al Padre.
Aquí claramente Jesús hace referencia de donde proviene, es claro es el Hijo de Dios pero podemos ver que él nos habla del misterio de la Trinidad en una forma un tanto confusa para muchos pero que cobra sentido al pedirle al Espíritu Santo nos pueda ayudar a entender, sigamos viendo como Jesús nos responde.
Jn 14. 7… Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre; y ya lo conocen desde ahora, pues lo han estado viendo.
¿Por qué Jesús dice que han estado viendo a su Padre si al que han estado viendo es a Jesús? Aquí claramente vemos como nuestro Señor una vez más nos da a conocer su divinidad y de donde proviene, ya en aquel tiempo había muchas personas que no creían en Jesús porque pensaban que él no era el Hijo de Dios, sino que era un profeta mas predicando cosas erróneas es por eso le piden que les muestre al Padre para poder creer que él “Es el Hijo de Dios”. Pero nuestro Señor es totalmente claro al decirles que estaban viendo la esencia de Dios en persona, quizás en ese tiempo no se entendió bien que quería decir en realidad Jesús, no es raro que a Jesús no se le comprendiera en ese tiempo, de hecho la gente poco entendía de sus parábolas y él mismo tuvo que explicar la parábola de el Sembrador a sus discípulos que a pesar de estar con él en todo momento no comprendían.
Sigamos viendo más de lo que nos dice Jesús.
Jn 14. 9-11… Jesús les contesto: Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Por qué me pides que les deje ver al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí?, es el que hace sus propias obras. Créanme que yo estoy en el Padre y él está en mi; si no, crean al menos por las obras mismas.
En este pasaje bíblico nuestro Señor les insiste en que al verlo a él están viendo al Padre, ¿Pero si Jesús es únicamente el Hijo de Dios, siendo ser humano como es que ves al Padre a través de él y que el Padre está en él y Jesús en el Padre? Es por ello que los Católicos decimos que Cristo es 100% hombre y 100% Dios a la vez, recordemos que él es hombre porque nace de la Virgen María y es a la vez esencia de Dios por consiguiente pertenece a Dios y es así como a través de él pueden ver a el Padre es por eso que la Iglesia Católica reconoce así al Padre como "la fuente y el origen de toda la divinidad" (Cc. de Toledo VI, año 638: DS 490) por ello es que Jesús en varios momentos de su vida hablaba del Padre como si fuera algo aun mas grande que él, decía esto debido a que él se rebajo a la calidad de Hombre y su Padre es el principio de todo pero la misma substancia.
Veamos lo que nos dice Jesús:
Jn 14. 28… Ya me oyeron decir que me voy y que vendré para estar otra vez con ustedes. Si de veras me amaran, se habrían alegrado al saber que voy al Padre, porque él es más que yo.
En estas palabras de Jesús nos dice claramente que el Padre es más que él mismo pero noten que no dice nunca que el Padre es todo, deja claro que la sustancia del Padre es más que la del Hijo y la del Espíritu Santo pero no por eso deja de ser importante las otras dos personas que juntas son la Unidad de Dios. Jesús declara que el padre es mayor que él, pero eso no quita que sean de la misma substancia: Dios
¿Cuál es el motivo por el cual Jesús dice que el Padre es mayor que el?
Cuando hablamos de nuestro Padre biológico hablamos de él como alguien mayor que nosotros, con más experiencia y más grandeza que nosotros. Aunque ambos Hijo y Padre sean seres humanos ahí una diferencia muy grande entre el Padre y el Hijo pero no por ello debemos dejar de pensar en la conexión tan grande que existe entre un Padre y un Hijo de esa misma forma es que Jesús relata a su Padre, como alguien mas grande que él en el sentido de sustancia que une a Dios pero hace muchas referencias a la conexión tan grande que ellos tienen.
Pero y ¿Qué hay del Espíritu Santo que Jesús no lo nombra en estas citas bíblicas?
Jn 14,15-17… Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.
Aquí Jesús explica que le pedirá al Padre que envíe a otro defensor, lo llama el Espíritu de la Verdad, el cual siempre estará con nosotros. Hace referencia también a “los que son del mundo” con esto se refiere a las personas pecadoras que viven en las cosas mundanas, dice claramente que ellos no lo ven ni lo conocen a causa de sus pecados y de su lejanía con Dios, pero también nos dice que “ustedes lo conocen” ¿Por qué los apóstoles conocen a el nuevo Defensor? ¿Acaso es esté la otra esencia de Dios? Lo que nos ha dicho Jesús en esta cita es muy grande, nos habla de que la otra esencia de Dios es el Espíritu Santo que ya los apóstoles conocen debido a que conocen a Dios en Unidad.
Con lo que hemos leído hasta ahora de las propias palabras de nuestro Señor Jesucristo es que la Trinidad es algo que siempre existió, pero no fue explicada hasta el momento en que Jesús Hijo de Dios Padre lo explico, aunque como ya dije antes en aquel tiempo muchas cosas no se entendieron pero con el paso de los años las cosas se han ido aclarando y viendo de una forma más correcta.
¿Es importante el Espíritu Santo?
Ef 6,18… No dejen ustedes de orar: rueguen y pidan a Dios siempre, guiados por el Espíritu.
Aquí podemos observar que es muy importante porque en el momento en que oremos y pidamos a Dios seremos guiados por el Espíritu Santo.
1 Jn 3,24...los que obedecen sus mandamientos viven en él, y él vive enellos. Y en esto sabemos que él vive en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.
Nuevamente vemos como Dios vive en nosotros y nosotros en él a través del Espíritu Santo si seguimos sus mandamientos.
Vemos claramente que el Espíritu Santo esencia de Dios es importante para todos y como esencia de Dios que lo une es vital para cada uno de nosotros, he conocido hermanos que me han dicho que la Santísima Trinidad proviene del demonio y que es una táctica mas del demonio para hacernos caer en cosas que no son de Dios y creer en cosas erróneas pero a ellos les respondo con las palabras que Jesús mismo dijo:
Mc 3,22-26… También los maestros de la ley que habían llegado a Jerusalén decían: Beelzebú, el propio jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos. Jesús los llamo, y les puso un ejemplo, diciendo: “¿Cómo puede Satanás expulsar al propio Satanás? Un país dividido en bandos enemigos, no puede mantenerse, y una familia dividida, no puede mantenerse; y una familia dividida, no puede mantenerse. Así también, si Satanás se divide y se levanta contra sí mismo, no podrá mantenerse; habrá llegado su fin.
Sin duda hemos aclarado muchas incógnitas en todo lo que se ha hablado pero ¿En la Biblia se hace referencia a las tres personas de la Santísima Trinidad a la vez?
Mt 28. 19-20… Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
Pero ¿Acaso en la Biblia se menciona en el Antiguo Testamento sobre la existencia de la Santísima Trinidad?
Observen lo que dice una Biblia Protestante:
Gen 3,22…Y dijo Yahvé Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros...
Noten como en esta cita se hace referencia a Dios en Plural y no en sentido Singular.
Gen 11,7… Descendamos y confundamos.
Una vez más se habla de Dios en sentido Plural.
¿QUÉ ENSEÑA LA IGLESIA AL RESPECTO?
El Padre y el Hijo revelados por el Espíritu
243 Antes de su Pascua, Jesús anuncia el envío de "otro Paráclito" (Defensor), el Espíritu Santo. Este, que actuó ya en la Creación (cf. Gn 1,2) y "por los profetas" (Credo de Nicea-Constantinopla), estará ahora junto a los discípulos y en ellos (cf. Jn 14,17), para enseñarles (cf. Jn 14, 16) y conducirlos "hasta la verdad completa" (Jn 16, 13). El Espíritu Santo es revelado así como otra persona divina con relación a Jesús y al Padre.
244 El origen eterno del Espíritu se revela en su misión temporal. El Espíritu Santo es enviado a los Apóstoles y a la Iglesia tanto por el Padre en nombre del Hijo, como por el Hijo en persona, una vez que vuelve junto al Padre (cf. Jn 14,26; 15,26; 16,14). El envío de la persona del Espíritu tras la glorificación de Jesús (cf. Jn 7,39), revela en plenitud el misterio de la Santa Trinidad.
245 La fe apostólica relativa al Espíritu fue confesada por el segundo Concilio ecuménico en el año 381 en Constantinopla: "Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre" (DS 150). La Iglesia reconoce así al Padre como "la fuente y el origen de toda la divinidad" (Cc. de Toledo VI, año 638: DS 490). Sin embargo, el origen eterno del Espíritu Santo está en conexión con el del Hijo: "El Espíritu Santo, que es la tercera persona de la Trinidad, es Dios, uno e igual al Padre y al Hijo, de la misma sustancia y también de la misma naturaleza: Por eso, no se dice que es sólo el Espíritu del Padre, sino a la vez el espíritu del Padre y del Hijo" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 527). El Credo del Concilio de Constantinopla (año 381) confiesa: "Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria" (DS 150).
246 La tradición latina del Credo confiesa que el Espíritu "procede del Padre y del Hijo (filioque)". El Concilio de Florencia, en el año 1438, explicita: "El Espíritu Santo tiene su esencia y su ser a la vez del Padre y del Hijo y procede eternamente tanto del Uno como del Otro como de un solo Principio y por una sola espiración...Y porque todo lo que pertenece al Padre, el Padre lo dio a su Hijo único, al engendrarlo, a excepción de su ser de Padre, esta procesión misma del Espíritu Santo a partir del Hijo, éste la tiene eternamente de su Padre que lo engendró eternamente" (DS 1300-1301).
247 La afirmación del filioque no figuraba en el símbolo confesado el año 381 en Constantinopla. Pero sobre la base de una antigua tradición latina y alejandrina, el Papa S. León la había ya confesado dogmáticamente el año 447 (cf. DS 284) antes incluso que Roma conociese y recibiese el año 451, en el concilio de Calcedonia, el símbolo del 381. El uso de esta fórmula en el Credo fue poco a poco admitido en la liturgia latina (entre los siglos VIII y XI). La introducción del Filioque en el Símbolo de Nicea-Constantinopla por la liturgia latina constituye, todavía hoy, un motivo de no convergencia con las Iglesias ortodoxas.
248 La tradición oriental expresa en primer lugar el carácter de origen primero del Padre por relación al Espíritu Santo. Al confesar al Espíritu como "salido del Padre" (Jn 15,26), esa tradición afirma que este procede del Padre por el Hijo (cf. AG 2). La tradición occidental expresa en primer lugar la comunión consubstancial entre el Padre y el Hijo diciendo que el Espíritu procede del Padre y del Hijo (Filioque). Lo dice "de manera legítima y razonable" (Cc. de Florencia, 1439: DS 1302), porque el orden eterno de las personas divinas en su comunión consubstancial implica que el Padre sea el origen primero del Espíritu en tanto que "principio sin principio" (DS 1331), pero también que, en cuanto Padre del Hijo Único, sea con él "el único principio de que procede el Espíritu Santo" (Cc. de Lyon II, 1274: DS 850). Esta legítima complementariedad, si no se desorbita, no afecta a la identidad de la fe en la realidad del mismo misterio confesado.
La Santísima Trinidad en la doctrina de la fe
249 La verdad revelada de la Santa Trinidad ha estado desde los orígenes en la raíz de la fe viva de la Iglesia, principalmente en el acto del bautismo. Encuentra su expresión en la regla de la fe bautismal, formulada en la predicación, la catequesis y la oración de la Iglesia. Estas formulaciones se encuentran ya en los escritos apostólicos, como este saludo recogido en la liturgia eucarística: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros" (2 Co 13,13; cf. 1 Cor 12,4-6; Ef 4,4-6).
250 Durante los primeros siglos, la Iglesia formula más explícitamente su fe trinitaria tanto para profundizar su propia inteligencia de la fe como para defenderla contra los errores que la deformaban. Esta fue la obra de los Concilios antiguos, ayudados por el trabajo teológico de los Padres de la Iglesia y sostenidos por el sentido de la fe del pueblo cristiano.
251 Para la formulación del dogma de la Trinidad, la Iglesia debió crear una terminología propia con ayuda de nociones de origen filosófico: "substancia", "persona" o "hipóstasis", "relación", etc. Al hacer esto, no sometía la fe a una sabiduría humana, sino que daba un sentido nuevo, sorprendente, a estos términos destinados también a significar en adelante un Misterio inefable, "infinitamente más allá de todo lo que podemos concebir según la medida humana" (Pablo VI, SPF 2).
252 La Iglesia utiliza el término "substancia" (traducido a veces también por "esencia" o por "naturaleza") para designar el ser divino en su unidad; el término "persona" o "hipóstasis" para designar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en su distinción real entre sí; el término "relación" para designar el hecho de que su distinción reside en la referencia de cada uno a los otros.
253 La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (Cc. Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (Cc. de Letrán IV, año 1215: DS 804).
254 Las personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario" (Fides Damasi: DS 71). "Padre", "Hijo", Espíritu Santo" no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 530). Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede" (Cc. Letrán IV, año 1215: DS 804). La Unidad divina es Trina.
255 Las personas divinas son relativas unas a otras. La distinción real de las personas entre sí, porque no divide la unidad divina, reside únicamente en las relaciones que las refieren unas a otras: "En los nombres relativos de las personas, el Padre es referido al Hijo, el Hijo lo es al Padre, el Espíritu Santo lo es a los dos; sin embargo, cuando se habla de estas tres personas considerando las relaciones se cree en una sola naturaleza o substancia" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 528). En efecto, "todo es uno (en ellos) donde no existe oposición de relación" (Cc. de Florencia, año 1442: DS 1330). "A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el Padre, todo en el Hijo" (Cc. de Florencia 1442: DS 1331).
256 A los catecúmenos de Constantinopla, S. Gregorio Nacianceno, llamado también "el Teólogo", confía este resumen de la fe trinitaria: Ante todo, guardadme este buen depósito, por el cual vivo y combato, con el cual quiero morir, que me hace soportar todos los males y despreciar todos los placeres: quiero decir la profesión de fe en el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Os la confío hoy. Por ella os introduciré dentro de poco en el agua y os sacaré de ella. Os la doy como compañera y patrona de toda vuestra vida. Os doy una sola Divinidad y Poder, que existe Una en los Tres, y contiene los Tres de una manera distinta. Divinidad sin distinción de substancia o de naturaleza, sin grado superior que eleve o grado inferior que abaje...Es la infinita connaturalidad de tres infinitos. Cada uno, considerado en sí mismo, es Dios todo entero...Dios los Tres considerados en conjunto...No he comenzado a pensar en la Unidad cuando ya la Trinidad me baña con su esplendor. No he comenzado a pensar en la Trinidad cuando ya la unidad me posee de nuevo... (0r. 40,41: PG 36,417).
258 Toda la economía divina es la obra común de las tres personas divinas. Porque la Trinidad, del mismo modo que tiene una sola y misma naturaleza, así también tiene una sola y misma operación (cf. Cc. de Constantinopla, año 553: DS 421). "El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son tres principios de las criaturas, sino un solo principio" (Cc. de Florencia, año 1442: DS 1331). Sin embargo, cada persona divina realiza la obra común según su propiedad personal. Así la Iglesia confiesa, siguiendo al Nuevo Testamento (cf. 1 Co 8,6): "uno es Dios y Padre de quien proceden todas las cosas, un solo el Señor Jesucristo por el cual son todas las cosas, y uno el Espíritu Santo en quien son todas las cosas (Cc. de Constantinopla II: DS 421). Son, sobre todo, las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo las que manifiestan las propiedades de las personas divinas.
259 Toda la economía divina, obra a la vez común y personal, da a conocer la propiedad de las personas divinas y su naturaleza única. Así, toda la vida cristiana es comunión con cada una de las personas divinas, sin separarlas de ningún modo. El que da gloria al Padre lo hace por el Hijo en el Espíritu Santo; el que sigue a Cristo, lo hace porque el Padre lo atrae (cf. Jn 6,44) y el Espíritu lo mueve (cf. Rom 8,14).
260 El fin último de toda la economía divina es la entrada de las criaturas en la unidad perfecta de la Bienaventurada Trinidad (cf. Jn 17,21-23). Pero desde ahora somos llamados a ser habitados por la Santísima Trinidad: "Si alguno me ama -dice el Señor- guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él" (Jn 14,23).
Resumen
261 El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Sólo Dios puede dárnoslo a conocer revelándose como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
262 La Encarnación del Hijo de Dios revela que Dios es el Padre eterno, y que el Hijo es consubstancial al Padre, es decir, que es en él y con él el mismo y único Dios.
263 La misión del Espíritu Santo, enviado por el Padre en nombre del Hijo (cf. Jn 14,26) y por el Hijo "de junto al Padre" (Jn 15,26), revela que él es con ellos el mismo Dios único. "Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria".
264 "El Espíritu Santo procede del Padre en cuanto fuente primera y, por el don eterno de este al Hijo, del Padre y del Hijo en comunión" (S. Agustín, Trin. 15. 26-47).
265 Por la gracia del bautismo "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" somos llamados a participar en la vida de la Bienaventurada Trinidad, aquí abajo en la oscuridad de la fe y, después de la muerte, en la luz eterna (cf. Pablo VI, SPF 9).
266 "La fe católica es esta: que veneremos un Dios en la Trinidad y la Trinidad en la unidad, no confundiendo las personas, ni separando las substancias; una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo; pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo una es la divinidad, igual la gloria, coeterna la majestad" (Symbolum "Quicumque").
267 Las personas divinas, inseparables en lo su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad, sobre todo en las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo.
Una vez estaba san Agustín paseando por la playa pensando sobre el Misterio de la Santísima Trinidad; ¿cómo era eso que: El Padre es El Hijo, El Hijo es El Padre, EL Padre y El Hijo son El Espíritu Santo, y que El Espíritu Santo es el Padre y El Hijo, etc.?
Por supuesto que su cerebro mortal no concebía la idea, más bien, se enredaba cada vez más. En eso vio a un niño que estaba, con una pequeña conchita, sacando el agua del mar y echándola en un pocito en la arena.
- ¿Qué haces niño? – preguntó Agustín.
- ¿No lo ves?, estoy sacando toda el agua del mar para vaciarla en este pocito – dijo el niño.
- Pero... ¿no te das cuenta que eso es imposible? – replicó Agustín.
- Agustín – le dijo el niño – es mucho más fácil que yo logre hacer esto, que tú comprendas el Misterio de la Santísima Trinidad.
Con esto podemos notar que Dios es tan pero tan Grande que no podemos alcanzarlo con nuestra inteligencia Humana. Por eso es un misterio, nadie conoce a Dios en plenitud.
Conclusión
Es claro hermanos que el Misterio de la Santísima Trinidad es muy amplio, quedan aún muchas interrogantes debido a que por más que nos esforcemos la Inteligencia humana no tiene la capacidad suficiente de entender a Dios en forma 100% completa, es por ello que necesitamos ayuda del Espíritu Santo para tener fe en el paradójico “misterio revelado” en la biblia, e incluso el misterio de la Trinidad se declara Dogma debido a que es una verdad inspirada por Dios pero con muchos misterios no revelados al ser humano por su falta de comprensión y falta de capacidad para entender a Dios, pero no por ello debemos dejar de Creer que Dios es uno solo pero en tres personas a la vez y que cada una se encarga de una Misión específica. El padre amoroso, El hijo salvador y El espíritu Santo el defensor que Dios padre nos prometió y nos lo envió por petición de Dios hijo, espero que con este tema se pueda entender porqué nosotros los católicos creemos en la Santísima Trinidad y la predicamos a todos, queremos recalcar que adoramos al único y verdadero Dios del universo el cual es uno en la Unidad de tres personas, la causa de este misterio solo Dios la conoce.